Envíos a base completa: Qué cambió este año y cómo deberías planificarlos para lograr resultados.
Reputación, warm-up y engagement como pilares de un canal rentable
Durante muchos años, el email marketing fue percibido como un canal “noble”: si tenías una base grande y una plataforma que soportara volumen, enviar más parecía sinónimo de mejores resultados. Ese paradigma ya no existe.
Las reglas del juego cambiaron a nivel global. No cambian por proveedor, ni por plataforma, ni por tamaño de marca. Cambian porque los carriers (Gmail, Outlook/Hotmail) cambiaron, y hoy son quienes definen qué llega, cuándo llega y qué directamente no llega. Como aliados estratégicos de nuestros clientes —y con acceso a información altamente calificada de la industria— nuestra responsabilidad es acercar la realidad actual del canal y las mejores prácticas para que el email siga siendo rentable.
Incrementar el volumen de forma progresiva cuida la reputación de tu dominio y garantiza que tus campañas sigan llegando a la bandeja de entrada.
Antes de realizar cualquier cambio importante en tu volumen de envío, contáctanos. Una buena planificación hoy evita problemas mañana.
La crisis de la reputación en 2026: lo que funcionó 15 años ya no sirve
Uno de los mensajes más contundentes que hoy circula entre los principales referentes de deliverability es simple:
"No quiero parecer cruel, pero recuerden que "funcionó bien durante los últimos 15 años" no significa nada en 2026. Los proveedores de buzones de correo siguen aumentando los requisitos y endureciendo las restricciones sobre lo que dejan pasar y lo que no. Es hora de analizar cómo segmentar a los clientes y determinar cómo clasificarlos según su mejor desempeño y, potencialmente, separarlos."
Los carriers ya no evalúan únicamente el contenido del email. Evalúan el comportamiento del enviador en el tiempo.
Veamos los principales factores:
▸ Frecuencia de envío: cada cuánto envías
No es lo mismo:
- Enviar una vez por mes
- Que enviar una vez por semana
- O enviar varias veces por semana de forma regular
Desde la perspectiva del carrier, la frecuencia es una señal de previsibilidad. Un dominio que envía todos los martes a las 10 hs es predecible. Un dominio que no envía nada durante semanas y de repente aparece con un envío masivo genera sospecha.
Ejemplo práctico:

▸ Consistencia de volumen: cuánto envías en relación a tu historial
Los carriers no miran solo el número absoluto, sino la relación con tu propio pasado.
No es lo mismo:
- Enviar siempre entre 5.000 y 7.000 correos por envío
- Que pasar de 500 correos mensuales a 25.000 en un solo día
Ejemplo práctico:

▸ Reacción real de la audiencia: qué hacen las personas con tus correos
Este punto es central y muchas veces subestimado.
Los carriers observan:
- Si los correos se abren
- Si hay clics reales
- Si los usuarios eliminan el mensaje sin leer
- Si marcan no deseado
- Si se desuscriben masivamente
Ejemplo práctico:

Aunque el volumen sea el mismo, la reputación que construyen es completamente distinta.
▸ Picos inusuales de tráfico: el “efecto sorpresa” que ya no funciona
Un pico no planificado suele verse así: “No enviamos hace un mes”; “Tenemos que avisar algo urgente”; “Mandémoslo a toda la base”
Para el carrier, eso se traduce en: “Este dominio cambió su comportamiento. Puede estar comprometido.”
Y la respuesta suele ser:
- Rechazos
- Entregas diferidas
- Correo no deseado directo
No importa si el mensaje es legítimo. El patrón es el problema.
Este cambio explica por qué muchas marcas sienten que “de repente el email dejó de funcionar”, cuando en realidad el entorno se volvió más estricto y menos tolerante a malas prácticas históricas. En un escenario más exigente, hacer las cosas bien no es un detalle técnico: es justamente lo que permite que el canal funcione y entregue resultados reales.
Calidad vs. masividad: el engagement es la moneda de cambio
Uno de los puntos más sensibles —y más resistidos— es este: enviar a toda la base sin segmentar ya no es neutral; es perjudicial.
Cuando una base no está trabajada, aparecen inevitablemente:
- Contactos inactivos de años anteriores
- Rebotes duros y blandos
- Quejas de spam
Todo eso impacta de lleno en la reputación del dominio. Y los carriers no “perdonan” volumen: premian engagement.
Los filtros antispam modernos funcionan bajo una métrica de Engagement Relativo.
erturas reales, clics genuinos y lectura sostenida son hoy la moneda de cambio para que Gmail u Outlook sigan abriendo la puerta.Si envías 100.000 correos y solo abren 5.000, tu tasa de relevancia es del 5%. Para Gmail, eres un emisor de baja calidad. Si envías 10.000 a personas segmentadas y abren 5.000, tu relevancia es del 50%.Resultado: El segundo emisor llegará siempre a la bandeja de entrada principal, mientras que el primero terminará en la pestaña de "Promociones" o, peor aún, en "Correo no deseado".
Un punto clave que suele sorprender:

Esto es especialmente importante para marcas pequeñas o medianas que se comparan con grandes retailers y piensan que “5.000 no es masivo”. Para los carriers, sí lo es.
Warm-up: no es solo IP, es dominio, identidad y confianza
Otro error frecuente es pensar que el warm-up aplica únicamente a las IPs. En 2026, eso es insuficiente. Los carriers observan y evalúan todo el ecosistema de envío:
- Dominio remitente
- Dominio de autenticación
- SPF
- DKIM
- DMARC
- Cambios de proveedor o configuración
Cualquier elemento nuevo —o que “despierta” después de un período de inactividad— necesita ser calentado. No hacerlo genera desconfianza automática.
Aquí aplica perfectamente una frase que ya es un mantra en deliverability:

Ir lento no es perder tiempo.
Ir lento es construir una progresión estable, donde el carrier observa señales positivas (entregas aceptadas, aperturas reales, clics humanos) y habilita gradualmente más volumen. Saltarse ese proceso suele ser la forma más rápida de terminar en correo no deseado o directamente ser bloqueado.
Conclusión: planificación y estrategia, no restricciones
Nada de lo anterior implica que icomm no pueda enviar masivo. La capacidad técnica existe.
La diferencia es estratégica: segmentar, negativizar y planificar.
Los bloqueos, retrasos y caídas de performance no son castigos arbitrarios, sino la consecuencia directa de cómo funciona el ecosistema actual del email.
La buena noticia es que esto no es un problema exclusivo de una plataforma, ni una limitación local. Es una realidad global. Y también es una oportunidad:
las marcas que entienden estas reglas, trabajan su reputación, cuidan su warm-up y priorizan engagement obtienen mejores resultados con menos volumen.
Email marketing en 2026 no se trata de enviar más.
Se trata de enviar mejor.
A continuación, dejamos algunos recursos clave para profundizar en las prácticas más importantes:
- Cómo negativizar perfiles (excluir segmentos)
- Cómo particionar envíos
- Cómo Segmentar Bases de Datos (BBDD)
- Cómo segmentar Bases de Datos (BBDD) desde comportamiento
- Cómo crear un segmento desde Resultados
- Guía de mejores prácticas
Actualizado el: 09/02/2026
¡Gracias!
